sábado, 5 de noviembre de 2011

Niñas de compañía

Ésta es nuestra misión en la vida: acompañar a señores que quieran ser padres por ratos, que nos lleven al parque de diversiones y nos mezcan en un columpio, dejar que nos cojan de las manos y se sientan nuestros protectores, a veces hay que empequeñecer las manitas para que se pierdan en las suyas, guardar sus aromas en recuerdos que durarán por siempre y escucharlos darnos una lección, "lo digo por tu bien", dicen.
Luego, hay que dejarlos ir hacia el horizonte, hacia sus vidas, hacia sus oficinas, hacia sus escritos, hacia sus señoritas con blusas.
Y continuar el ciclo, tomar una ducha y esperar a que suene el timbre.

2 comentarios:

cinthia dijo...
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patricia dijo...

Chévere!!! pero... sola???
yaaaaaaaaaaaaaaa